CAPITULO XII
EL CATACLISMO FINAL
Incuestionablemente, la Piedra del Sol, el famoso
calendario azteca, es una síntesis perfecta de ciencia, filosofía, arte y
religión.
Tonatiuh, el Verbo de San Juan, el Logos o Demiurgo
creador del universo, con su lengua triangular de fuego, es el Niño de Oro de
la Alquimia sexual, el Sol espiritual de la Media Noche, el Águila que
asciende, el resplandeciente Dragón de Sabiduría, y se representa por el
brillante astro que nos da vida, luz y calor. Decorado a la manera Náhuatl
aparece glorioso en el centro de la gran piedra solar.
A los lados del "gran rostro" aparecen sus
manos armadas de garras de águila estrujando humanos corazones.
En cuestiones de esoterismo trascendental, bien saben
los "M M" el hondo significado del saludo con la garra.
Alrededor de la figura del Verbo mejicano se puede ver
cincelada en grandes dimensiones a la fecha "4 temblor", día en el
que ha de concluir nuestro actual quinto sol por el fuego y los terremotos.
En los rectángulos maravillosos del signo
"temblor" están esculpidas las fechas en las que perecieron los soles
anteriores.
Los "hijos del primer sol" (los andróginos
divinos de la primera raza), que otrora vivieran felices en la Isla de Cristal,
perecieron devorados por los tigres. (Recuérdese lo que sobre el citado felino
hemos dicho en este Tratado).
Los "hijos del segundo sol" (la segunda raza
de la tierra de Apolo), los hiperbóreos, fueron arrasados por fuertes
huracanes.
Los "hijos del tercer sol" (los
hermafroditas lemures), las multitudes de la raza tercera que antes vivieran en
el continente lemúrico situado en el océano Pacífico, perecieron por sol de
lluvia de fuego y grandes terremotos.
Los "hijos del cuarto sol", la cuarta raza,
(los atlantes), cuya tierra estaba situada en el océano Atlántico, fueron
tragados por las aguas.
Quienes hayan estudiado a fondo el sermón profético
del gran Kabir Jesús y la segunda epístola de Pedro a los romanos,
indubitablemente habrán de inclinarse reverentes ante el tono severo de la
Piedra solar.
Miguel de Nostradamus, vidente extraordinario, insigne
astrólogo, quien vivió entre los años 1503 y 1566 en Francia, dice:
"En el año 1999, en el séptimo mes, vendrá del
cielo un gran Rey de terror". (Véanse los dos primeros versos de la
Centuria 10-72.)
Según los cálculos astronómicos sólo habrá en este
siglo XX dos eclipses totales de sol: Uno el 4 de febrero de 1962 y otro en
agosto de 1999.
La horripilante perturbación en la órbita y en el
movimiento del planeta Tierra, explicada científicamente por el propio vidente
Nostradamus, se deberá a la aproximación de otro astro que durante 7 días
aparecerá como otro sol. El Apocalipsis de San Juan cita a tal astro
bautizándolo con el nombre de Ajenjo (amargura).
Planeta gigantesco al que hacemos referencia con el
nombre de Hercólubus. Muchos le llaman "planeta frío", otros le
denominan "planeta rojo"; incuestionablemente es mucho más grande que
Júpiter, el gigante colosal de nuestro sistema solar.
"A un eclipse de sol -dice Nostradamus- sucederá
el más oscuro y tenebroso verano que jamás existió desde la creación hasta la
pasión y muerte de Jesucristo, y desde ahí hasta ese día, y esto será en el mes
de octubre, cuando se producirá una gran traslación de tal modo que creerán que
la Tierra ha quedado fuera de su órbita y abismada en las tinieblas
eternas."
Jesús, el gran Kabir, dijo:
"E inmediatamente después de la tribulación de
aquellos días, el sol se obscurecerá y la luna no dará su resplandor, y las
estrellas caerán del cielo, y las potencias del cielo serán conmovidas".
"Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre
en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la Tierra, y verán al
Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gloria".
"Y enviará a sus ángeles con gran voz de
trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo
del cielo hasta el otro".
"De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su
rama está tierna, y brotan la hojas, sabéis que el verano está cerca".
"Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas,
conoced que está cerca, a las puertas".
"De cierto os digo, que no pasará esta generación
hasta que todo esto acontezca".
"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras
no pasarán".
"Pero el día y la hora nadie sabe, ni aún los
ángeles de los cielos sino sólo mi Padre".
"Mas como en los días de Noé, así será la venida
del Hijo del Hombre".
"Porque como en los días antes del diluvio
estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en
que Noé entró en el arca".
"Y no entendieron hasta que vino el diluvio y se
los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre".
"Entonces estarán dos en el campo; el uno será
tomado, y el otro será dejado".
"Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la
una será tomada, y la otra será dejada".
"Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de
venir vuestro Señor..."
"Pero sabed esto, que si el padre de familia
supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría y no dejaría minar su
casa."
"Por tanto, también vosotros estad preparados;
porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis."
"¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al
cual puso su Señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?"
"Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su
Señor venga, le halle haciendo así".
"De cierto os digo que sobre todos sus bienes
le pondrá".
"Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón:
Mi Señor tarda en venir, y comenzaré a golpear a sus consiervos, y aún a comer
y a beber con los borrachos, vendrá el Señor de aquel siervo en día que éste no
espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte
con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes".
Isaías XIII, 6-13, dice:
"Por lo cual haré estremecer los cielos; y la
Tierra se moverá de su lugar por causa del furor del Señor de los ejércitos y
por causa del día de su ardiente ira. Porque las estrellas del cielo y sus
astros no lucirán con su luz."
Isaías XXIV, 19-21: "La Tierra se tambaleará como
un hombre ebrio; será descoyuntada; caerá y nunca más se levantará."
San Pablo, EP. 2, 11, 3-4: "Antes de la segunda
venida de Jesús vendrá la apostasía, el hombre de pecado, el hijo de perdición,
el cual se levantará sobre todo lo que se llama Dios, o se adora; se asentará
como Dios, en el templo de Dios, queriendo parecerse a Dios".
San Pedro, EP. 2, III, 4-10 "El día del Señor
vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con gran
estruendo, y los elementos ardiendo se desharán, y la Tierra y todas las obras
que hay en ella se quemarán".
Joel, III, 15-16: "El sol y la luna se
oscurecerán y las estrellas perderán su esplendor; y los cielos y la tierra se
estremecerán".
San Juan, Apocalipsis, VI, 12-17: "Hubo un gran
temblor de tierra; y el sol se oscureció y la luna tornóse como sangre; y las
estrellas del cielo cayeron sobre la Tierra como cuando la higuera echa de sí
sus higos verdes, sacudida por un viento fuerte; y el cielo retiróse, los
muertos y las islas moviéronse de sus lugares; y los reyes de la Tierra, y los ricos, se
escondieron en las cavernas y rocas de los montes y decían: "Caed sobre
nosotros y ocultadnos de la ira del Cordero; porque es llegado el gran día de
su ira".
San Juan, Apocalipsis, XX, 12-13: "Y vi los
muertos grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y abriéronse los
libros; y abrióse otro libro que es el de la vida; y los muertos fueron
juzgados por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras; y
el mar dio los muertos que en él había; y la muerte y el infierno dieron los
muertos que en ellos había; y fueron juzgados según sus obras".
San Juan, Apocalipsis, XXI, 1-5: "Vi un cielo
nuevo y una nueva tierra; porque el primer cielo y la primera tierra
desaparecieron, y el mar ya no existía. Y el que estaba sentado en el trono
dijo: "He aquí que renuevo todas las cosas".
Dicho está en el Apocalipsis que en el fin de este
mundo aparecerá el anticristo (la ciencia materialista). La Bestia, la Gran
Ramera, la Humanidad entera cuyo número fatal es 666, y el Diablo que los
engañaba (el intelectualismo ateísta), el falso profeta que hace milagros y
prodigios engañosos, bombas atómicas, cohetes espaciales, aviones ultrasónicos,
etc., fueron lanzados dentro del lago de fuego y azufre en las entrañas de la
tierra.
El Libro de los Libros del Chilam Balam, joya sagrada
del pueblo maya, dice textualmente lo siguiente:
"El 13 Ahau Katun es el decimotercero que se
cuenta: Cabal IX Bach, Chachalaca-poblado; Kinchil Coba,
Chachalaca-de-rostro-solar, es el asiento del decimotercero Katun".
"Se ennegrecerá el ramillete de los señores de la
Tierra por la universal justicia de Dios Nuestro Señor".
"Se volteará el sol, se volteará el rostro de la
luna; bajará la sangre por los árboles y las piedras; arderán los cielos y la
tierra por la palabra de Dios Padre, del Dios Hijo y del Dios Espíritu Santo.
Santa Justicia, Santo Juicio de Dios Nuestro Señor".
"Nula será la fuerza del Cielo y de la Tierra
cuando entren al cristianismo las ciudades grandes y los pueblos ocultos, la
gran ciudad llamada Maax, Mono, y también la totalidad de los pequeños pueblos
en toda la extensión del país llano de Maya Cusamil Mayapan,
Golondrina-maya-su-lugar Estandarte-venado".
"Será el tiempo en que se alcen los hombres de
dos días (los homosexuales y lesbianas) en el rigor de la lascivia; hijos de
ruines y perversos, colmo de nuestra perdición y vergüenza".
"Dedicados serán nuestros infantes a la Flor de
Mayo y no habrá bien para nosotros"
.
"Será el origen de la muerte por la mala sangre
al Salir la Luna, y al entrar la Luna llena acontecerá la sangre entera.
También los astros buenos lucirán su bondad sobre los vivos y sobre los
muertos".
Melquisedec, el Genio de la Tierra, el Rey del Mundo,
hizo en el Tibet la siguiente profecía:
"Los hombres (o, mejor dijéramos los mamíferos
racionales), cada vez más olvidarán sus almas para ocuparse sólo de sus
cuerpos. La mayor corrupción va a reinar sobre la Tierra".
"Los hombres se asemejarán a las bestias feroces,
sedientos de la sangre de sus hermanos".
"La Media Luna se apagará cayendo sus adeptos en
la guerra perpetua. Caerán sobre ellos las mayores desgracias y acabarán
luchando entre sí".
"Las coronas de los reyes, grandes y pequeños,
caerán: Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, estallará una
terrible guerra entre todos los pueblos".
"Los océanos rugirán..., la tierra y el fondo de
los mares se cubrirán de osamentas...,desaparecerán reinos, morirán pueblos
enteros..., el hambre, la enfermedad, crímenes no previstos en las leyes, no
vistos ni soñados aún por los hombres".
"Vendrán entonces los enemigos de Dios y del
Espíritu Divino los cuales yacen en los propios hombres. Aquellos que levanten
la mano sobre otro perecerán también".
"Los olvidados, los perseguidos, se erguirán
después y atraerán la atención del mundo entero".
"Habrá espesas nieblas, tempestades horribles.
Montañas hasta entonces sin vegetación se cubrirán de florestas".
"La Tierra toda se estremecerá... Millones de
hombres cambiarán las cadenas de la esclavitud y las humillaciones por el
hambre, la peste y la muerte".
"Las carreteras se llenarán de multitud de
personas caminando al acaso de un lado para otro".
"Las mayores, las más bellas ciudades,
desaparecerán por el fuego... Uno, dos, tres... De cada diez mil hombres
sobrevivirá uno, el cual quedará desnudo, destituido de todo el entendimiento,
sin fuerzas para construir su vivienda o buscar alimentos. Y estos hombres sobrevivientes aullarán
como lobos feroces, devorarán cadáveres, y mordiendo su propia carne,
desafiarán a Dios para combate".
"La Tierra toda quedará desierta y hasta Dios
huirá de ella... Sobre la Tierra vacía, la noche y la muerte".
"Entonces yo enviaré un pueblo desconocido hasta
ahora (el Ejército de Salvación Mundial), el cual, con mano fuerte arrancará
las malas hierbas del terreno del cultivo y del vicio y conducirá a los pocos
que permanecen fieles al espíritu del hombre en la batalla contra el mal".
"Fundarán una nueva vida sobre la Tierra
purificada por la muerte de las naciones".
Esta profecía es aceptada por los gnósticos, los
cuales la interpretan como el fin de la Edad Negra o Kali-Yuga; después, según
ellos, habrá una nueva civilización y una nueva Cultura.
Santa Odelia, aquella princesa alemana nacida en el
año 660, quien con acierto profetizara la Alemania de Hitler y la Segunda
Guerra Mundial, mencionó para el final del Kali-yuga a "extraños monstruos
surgiendo de los mares y esparciendo el terror".
"Se verán prodigios en el oriente: una gran nube
negra esparcirá la desolación.".
Mother Shipson, la famosa vidente del siglo XV, nacida
en Inglaterra, predijo en su época cosas que ciertamente produjeron asombro.
Veamos algunas de sus predicciones:
AUTOMÓVILES Y FERROCARRILES: "Carros sin caballos
correrán y accidentes llenarán al mundo de dolor".
RADIOTELEGRAFÍA: "Los pensamientos irán alrededor
del mundo en el tiempo de abrir y cerrar de ojos".
SUBMARINOS: "Debajo del agua los hombres se
moverán, irán viajando, dormirán y conversarán".
AVIONES: "Veremos a los hombres en el aire, en
blanco, negro y verde".
GRAN CATÁSTROFE MUNDIAL: "El Mundo llegará a su
fin en 1999."
El gran Kabir Jesús dijo: "Pero de aquel día y de
la hora nadie sabe, ni aún los ángeles que están en el Cielo, ni el Hijo, sino
el Padre".
"Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el
Señor de la Casa (ni en qué fecha, ni en qué año) si al anochecer, o a la media
noche, o al canto del gallo, o a la mañana".
"Para que cuando venga de repente no os halle
durmiendo (es decir, con la conciencia dormida).
"Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo:
"Velad" (Despertad conciencia).
Los tiempos del fin han llegado y el gran incendio
universal se encuentra demasiado cerca...
Resulta oportuno citar algunos versículos
extraordinarios del Corán:
"Entre los signos que deben preceder a la llegada
de la hora postrera, se halla el que la Luna se partirá en dos. Pero a pesar de
ello los incrédulos no darán crédito a sus ojos".
(Es incuestionable que en modo alguno se trata de una
división geológica de nuestro vecino satélite. Interprétese tal profecía de
Mahoma en el sentido político y militar. Desde el año 1980 obsérvense los
movimientos del Islam; sólo así podremos comprender lo que ha de acaecer a los
adeptos de la Media Luna).
"Cuando se toque la trompeta por primera vez,
cuando la tierra y las montañas sean llevadas por los aires y machacadas de un
solo golpe, cuando el cielo se desgarre y caiga en pedazos, ese día será el día
inevitable".
(Ya hemos explicado anteriormente los efectos que la
visita del Planeta Hercólubus ha de producir
en nuestro mundo Tierra; indubitablemente éste sufrirá violentamente los
diferentes cambios profetizados por Mahoma en el Corán).
"¡El golpe que es! será en Día del Juicio Final.
Quienes tengan obras que pesen en la balanza, tendrán una vida agradable. Quienes ligeras, tendrán por morada la fosa
ardiente". (Los mundos infiernos)
"Cuando la tierra tiemble con ese temblor que le
está reservado... Cuando haya vomitado a los muertos que reposan en sus entrañas...,
el hombre se preparará para ser juzgado".
"El sol será desgarrado, las estrellas caerán,
las montañas serán puestas en movimiento y terminarán estrellándose contra el
suelo. El cielo estallará en mil pedazos y los mares y ríos confundirán sus aguas.
Las tumbas se entreabrirán y resucitarán los muertos. Los que hayan practicado
el bien tendrán la felicidad sin límites; pero los réprobos serán también
castigados sin mesura" (Véase el Corán).
En el mundo causal yo contemplaba con asombro místico a
la Gran Catástrofe que se avecina, y como quiera que esa es la región de la
música inefable, la visión fue ilustrada con la corriente del sonido.
Cierta deliciosa sinfonía trágica resonaba entre los
fondos profundos del cielo de Venus.
Aquella partitura asombraba, en general, por su
grandeza y majestad, por la inspiración y belleza de su traza, por la pureza de
sus líneas y por el colorido y matiz de su sabia y artística ilustración dulce
y severa, grandiosa y terrorífica, dramática y lúgubre a la vez...
Los trozos melódicos fragmentarios (leitmotivs) que se
oyeron en el mundo causal, en las diferentes situaciones proféticas, son de
gran potencia expresiva y están continuamente relacionados con el gran
acontecimiento y con los sucesos históricos que inevitablemente le precederán
en el tiempo...
Hay, en la partitura de esa gran Opera Cósmica,
fragmentos sinfónicos relacionados con la tercera Guerra Mundial; sonoridades
deliciosas y funestas, sucesos horripilantes, bombas atómicas, radioactividad
espantosa en toda la Tierra, hambre, destrucción total de las grandes
metrópolis, enfermedades desconocidas, revoluciones de sangre y aguardiente,
dictaduras insoportables, ateísmo, materialismo, cruel- dad sin límites, campos
de concentración, odios mortales, multiplicación de fronteras, persecuciones
religiosas, mártires místicos, bolcheviquismo execrable, anarquismo abominable,
intelectualismo desprovisto de toda espiritualidad, pérdida completa de la
vergüenza orgánica, drogas, alcohol, prostitución total de la mujer,
explotación infame, nuevos sistemas de torturas, etc., etc., etc.
Entremezclados con un arte sin precedentes, se
escucharon escalofriantes temas relacionados con la destrucción de las
poderosas metrópolis del mundo: París, Roma, Londres, Nueva York, Moscú, etc.,
etc., etc.
Nostradamus, en célebre carta dirigida a Enrique II
dice: "Cuando el sol quede completamente eclipsado pasará en nuestro cielo
un nuevo y colosal cuerpo celeste que será visto en pleno día, pero los
astrólogos (refiriéndose a los famosos astrónomos de hoy y del futuro)
interpretarán los efectos de este cuerpo de otro modo (muy a la moderna). Por
esta mala interpretación ninguno tendrá provisiones para las fases de penurias
(alusión a la Gran Catástrofe)".
Nostradamus, médico, astrólogo y clarividente
iluminado incluye en sus predicciones el asunto ése de la revolución de los
ejes de la Tierra mas no indica una fecha exacta, adecuada, de cuándo
sucedería; sin embargo, lo conecta con el doble eclipse que tendrá lugar en el
año 1999.
Indubitablemente, habrá una conjunción extraordinaria
bajo el signo zodiacal de Capricornio que dejará sentir su influencia desde
1984 concluyendo en el año 1999.
La gran Maestra H. P. B. predijo, hace muchos años ya,
que habría un levantamiento mundial para fines del presente siglo.
Juan, el evangelista, dice: "Cuando los pájaros
de acero desoven los huevos de fuego; cuando los hombres dominen los aires y
crucen los fondos de los mares; cuando los muertos resuciten; cuando descienda
fuego de los cielos y los hombres de los campos no pudieran alcanzar las
ciudades y los de las ciudades no pudieran huir hacia los campos; cuando
extraños aparatos se vieran en el cielo y cosas extravagantes fueren vistas
desde la Tierra..."
"Cuando criaturas, jóvenes y viejos tuvieren
visiones, premoniciones e hicieran profecías; cuando los hombres se dividieran
en nombre del Cristo, cuando el hambre, la sed, la miseria, la dolencia y los
cementerios sustituyan a las poblaciones de las ciudades..."
"Cuando hermanos de sangre se maten entre sí y
las criaturas adoren a la bestia..., entonces los tiempos son llegados."
El apóstol San Pablo en su Epístola a los
Tesalonicenses I Cap V, 20-21, advierte: "No menospreciéis las
profecías, examinad todo, retened lo bueno."
La Historia cíclica de la humanidad se abre en el
capítulo VI del Génesis con el relato del Diluvio Universal (la sumersión del
continente atlante), y concluye en el XX del Apocalipsis, en las llamas
ardientes del Juicio Final.
Moisés, salvado de las aguas embravecidas de la vida,
escribió el primero; San Juan, figura extraordinaria de la exaltación solar,
cierra el Libro Sagrado con los sellos del fuego y del azufre...
A partir de esto, y pese a su aparente universalidad y
a la terrorífica y prolongada acción de los elementos desencadenados, estamos
convencidos de que el gran cataclismo que se avecina no actuará igualmente en
todas partes ni en toda la extensión de los continentes y mares. Algunas
tierras privilegiadas abrigarán a los hombres, mujeres y niños del Ejército de
Salvación Mundial.
Allí, durante algún tiempo, aquellas almas selectas
serán testigos del duelo espantoso del agua y del fuego.
El doble Arco iris anunciará el encanto de una nueva
edad de oro después de la Gran Catástrofe.
Virgilio, el gran poeta de Mantua, Maestro del Dante
florentino, dijo: "Ya llegó la edad de oro y una nueva progenie
manda."
Sabemos, por otra parte, hasta qué punto la Biblia es
superior a los otros libros. Incuestionablemente, a pesar de ser la Biblia el libro
eterno, inmutable, el libro cíclico por excelencia, en ninguno de sus
versículos se ha dicho que el año 1999 sea precisamente el de la Gran
Catástrofe.
Sin embargo, y a pesar de ignorarse todavía la fecha
exacta de la pavorosa catástrofe que se avecina pues sólo el Padre conoce el
día y la hora, sabemos por experiencia directa que "los tiempos del fin ya
llegaron y que estamos en ellos..."
Nuestra intención no es emprender aquí una refutación
contra los partidarios de tal fecha, sólo queremos decir que en la Biblia, a
pesar de contener en sí misma la revelación de toda la historia humana, más acá
y más allá, incluso de los propios anales de los pueblos, jamás se dijo que en
el año 1999 perecería la Raza Aria (la presente humanidad).
Sin embargo, los eruditos en modo alguno pueden
ignorar que en la Biblia está la narración "in extenso" del periplo
que efectúa cada gran generación cíclica.
La humanidad ya está completamente madura para el
castigo supremo; el fin de esta humanidad vergonzosa se acerca...
El análisis kabalístico demuestra que en los números
dos (2), cinco (5), cero (O), cero (O) se encierra el secreto de la Gran
Catástrofe. Quien tenga entendimiento que entienda porque aquí hay sabiduría.
Desgraciadamente, las gentes jamás saben penetrar en
el hondo significado de ciertas cantidades Kabalísticas; es lamentable que todo
lo interpreten literalmente.
Es preciso aguardar con sangre fría la hora suprema,
del castigo para muchos y del martirio para algunos.
"Y, ante todo, debéis saber -dice Pedro- cómo en
los postreros días vendrán, con sus burlas, escarnecedores, que viven según sus
concupiscencias y dicen: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que
murieron los padres todo permanece igual desde el principio de la creación."